Los llaman amigos con derechos, amigos con beneficios, amigos con derecho a roce, amigos cariñosos… Como sea que los nombren en tu país, sabes a lo que me estoy refiriendo. Y es que es algo que suena bastante, es una especie de relación e incluso está de moda, porque hasta se ha hecho una película romántica sobre este tema con Ashton Kutcher y Natalie Portman, ¿la has visto?
Es más, los amigos con derecho se han convertido hasta en un estilo de vida. Tanto así, que en Argentina se ha creado el Día del amigo con derechos y se celebra el 19 de julio de cada año. En la página de este evento encontré un video que menciona cuáles serían las posibles excusas para tener un amigo con derechos; me causó bastante gracia y me parece que nos puede servir para introducirnos mejor en este tema. Chécalo.
De la amistad al amor, ¿hay un solo paso?
Creo, personalmente, que el primer paso para que exista cualquier tipo de relación, es la amistad; así comienza todo. Hay amistad sin amor, pero no hay amor sin amistad. ¿Acaso no han empezado así todas tus relaciones amorosas? Pues las mías sí, todos han sido mis amigos primero y ese grado de confianza es el que te lleva a algo más… Aunque, claro, hay excepciones.
En una página de psicología encontré los requerimientos para el amor:
- Intimidad
- Compromiso
- Pasión
- Atracción
En esta página, llamada “Psicología para todos”, mencionaban que en la amistad se pueden dar los dos primeros pasos: hay una intimidad emocional con la otra persona, porque compartes tus secretos y sentimientos; y hay también un compromiso, una fidelidad en la amistad.
En este sentido, los amigos con derechos surgen, porque ya cuentan y viven los dos primeros pasos, y si empezaron la amistad con una atracción (no necesariamente física sino de algún tipo) pasar a la pasión es muy sencillo.
¿Quién es un amigo con derechos?
Pero para dejar las cosas más claras, encontré una definición de amigos con derechos que me parece que resume muy bien el significado de esta “situación amorosa”. Dice el psicólogo Álvaro Bonilla
“Personalmente, defino los ACD (amigos con derecho) como amigos, o incluso conocidos, quehan llegado a un acuerdo (verbal o simplemente no manifiesto) de tener relaciones íntimas ocasionalmente, y que saben que no persiguen una relación romántica necesariamente. Simplemente, han sentido atracción física intensa, y han pasado a ligas mayores, en general, no les afana mucho el hecho de tener que formalizar una relación y se encuentran tranquilos con ese estatus.”
Estoy de acuerdo con esta definición, especialmente con la primera parte, pues las mías se dieron casi espontáneamente, sin planear, y así como empezaron, terminaron. Sin reglas, sin conversaciones; creo que, en el fondo, ambos sabíamos que había sido cosa del momento, un beso en una fiesta, que se repitió en otra fiesta y en cada oportunidad en las que nos veíamos. Luego, nos dejamos de ver y ahí quedó todo, sin explicaciones, sin excusas, sin heridas ni remordimientos.
Eso sí, una de las características básicas de los amigos con derechos es la clandestinidad. La idea es que sea secreto, sino, hacia afuera parecerán pareja y esto tendrá repercusiones en el entorno con el que se desenvuelven o con la futura pareja de alguno de los dos. Por ejemplo, mi “ex” amigo cariñoso me dijo que no le diría a su novia de mi existencia para que no se ponga celosa, porque aún conservábamos nuestra amistad, pero ya sin derechos.
Pros y contras
Si todavía no estás convencida ni segura si este tipo de relación es conveniente, te propongo evaluar los pros y contras de tener un amigo con derecho a roce. Particularmente, este método me ayuda bastante al momento de tomar una decisión.
Pros
- No existen las ataduras de una relación convencional.
- Tienes a la otra persona a tu disposición, según tus ganas.
- Ambos saben que se están “usando mutuamente”; las reglas están claras desde el principio.
- Puedes ser tú misma, no le tienes que agradar ni preocuparte por coquetearle.
- Es muy difícil separar los sentimientos… ¿y si te enamoras?
- Celos, porque sale con otras chicas.
- Se podría arruinar una buena amistad.
- Existe el riesgo de salir embarazada.
En opiniones de los varones, la mayoría dice estar a favor, porque (supuestamente) son las mujeres las que salen perjudicadas, por ser las más sentimentales y todo ese rollo de que somos las que siempre terminan ilusionándose. ¡Bah!, creo yo que eso ya quedó en el pasado. Las cosas ya no son así, o no todas somos así.
Las mujeres somos más inteligentes y si tenemos las reglas claras, dudo que caigamos en sentimentalismos. Es más, puedo sonar un poco malvada, pero qué mejor que ver a un hombre sufrir de amor por ti, ¿o no?
Si no estás buscando una relación, ¿por qué no tener un amigo con derechos? Si ves que no hay nadie que te interese en el camino, ¿por qué no tener un amigo con derechos? Y también, porqué cerrarse a la posibilidad de tener algo serio con esa persona. El amor es tan relativo, que nunca sabes qué sorpresas te puede dar.
Después de haber leído todo esto, ¿tú qué opinas? ¿Te animas a tener un amigo cariñoso? Cuéntanos tu experiencia si has pasado por algo similar o si no lo harías jamás. Veamos quién está en lo cierto.

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