Ya para terminar este artículo, he recopilado una serie de consejos que, creo, son importantes tener en cuenta, aun si a pesar de todo, te animas a tener una cita a ciegas
- Encuéntrense en un lugar público para evitar riesgos. De preferencia una cafetería, es más neutro que un restaurante. Eso sí, hazle saber al menos a alguien donde estarás, por si acaso.
- No vayas con las expectativas muy altas, no sabes lo que te espera.
- Llega a tiempo, no te hagas esperar, no quieres que piense que eres una diva o algo así.
- Si lo ves y es muy feo para tu gusto, no te vayas sin saludarlo, nadie se merece esa falta de respeto, ni siquiera Frankestein, ¡quizás es buena onda!
- Ten un plan alternativo y posibles respuestas (educadas, por supuesto) para decirle que no quieres volver a verlo.
- Guarda tu teléfono, si eres loquita Blackberry, ¡déjalo en la cartera! Es muy descortés estar más atenta a tu celular que a tu cita.
- Plantea posibles tema de conversación para salir airosa de los silencios incómodos. Que sean temas ligeros y cómodos. Nada de hablar de relaciones pasadas ni de los problemas de tu familia.
- No intercambien teléfonos aún, puede ser muy pronto.
- Si te encantó ¡no te lances a besarlo!, puedes dar la imagen equivocada. Solo hácelo saber con sutileza.
A pesar de todo lo anterior, no me atrevería a tener una cita a ciegas, yo no la buscaría. Y no creo que ninguno de mis amigos intente empatarme con alguien ¡y más vale que no lo hagan! Pero yo no soy dueña de la verdad… Cuéntanos qué piensas tú. ¿Has tenido una cita a ciegas? ¿Cómo te fue?
Te dejo con una canción que cuenta la peor cita a ciegas que han podido tener dos personas. Disfrútala.

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