Dicen que lo mejor de las separaciones involuntarias son los reencuentros. Parece que es verdad, pues cuando uno extraña a ese hombre tan especial, el verlo, abrazarlo, olerlo, besarlo se vuelve un momento muy preciado, casi mágico. Si tienen la oportunidad de verse los fines de semana o una vez al mes, haz que cada instante sea especial y muy esperado. El amor, de lejos o cerca, sigue siendo amor. ¡Disfrútalo!
noviembre 21, 2011
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